Tiempo en Capital Federal

22° Max 16° Min
Cubierto con lluvias
Cubierto con lluvias

Humedad: 89%
Viento: Nordeste 26km/h
  • Lunes 29 de Noviembre
    Cubierto con lluvias17°   25°
  • Martes 30 de Noviembre
    Parcialmente nuboso16°   26°
  • Miércoles 1 de Diciembre
    Cubierto con lluvias17°   22°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 28/11/2021 21:16:23
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Adiós a los pañales

Aprender a controlar esfínteres es un momento importante en la vida del bebé. Los adultos deben saber escucharlos y darles el tiempo que necesitan, venciendo la propia ansiedad.

Por Valentina Herraz Viglieca
Email This Page
Potty Training Potty Training --- Image by © Richard Schultz/Corbis

 Dejar los pañales es uno de esos momen­tos importantes en la vida tanto para los pe­queños como para las familias. Un desafío. Mamá y papá –o mamá y mamá, o papá y papá, para ajus­tarse a las nuevas conformaciones fa­miliares– se ilusio­nan con que la ma­ravilla de mandar los pañales al ca­jón de los recuerdos se produzca sin contratiempos. O sea sin mojar los pantaloncitos, humedecer las camas de la cria­tura o de sus progenitores, el si­llón favorito de la tía, la cocina de la abuela, el consultorio del pedia­tra. Etcétera. Es un “ideal” com­prensible pero muy alejado de las posibilidades reales de los niños y niñas que por un lado se pasean orgullosos con su “tributo” y por otro se asustan de que una parte de sí sea empujada por las aguas del inodoro.

Todo indica que los mejores meses para empezar a “ir al baño” son aquellos en los que hace ca­lorcito. Pero ésa es una conve­niencia no para los críos sino para nuestra comodidad.

Ana María Balanzat, jefa del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas, que depen­de de la Universidad de Buenos Aires, considera que “no hay un tiempo definido y real para dejar los pañales. Es una cuestión de madurez de los chicos y se pue­de dar en cualquier estación”. Y agrega que “aunque haya mucha gente que atrasa el momento de retirar los pañales hasta el vera­no, en realidad es más por miedo a que el nene o la nena se moje la cama en invierno, tenga frío, esas cuestiones les preocupan”.

Antes, no hace tanto tiempo, justo después de soplar las dos velitas, los adultos le informaban con cierta solemnidad al niño que ya no usaría más pañales. Enton­ces las madres, las lavadoras casi exclusivas de los interminables pa­ñales de tela, sentían que llegaba el gran momento de la liberación.

Pero eso significaba que mu­chos nenes niños se veían empu­jados a dar un paso muy impor­tante sin estar preparados para darlo. Por eso la pe­diatra reclama respeto para los infantes y su­braya que “uno cree que les enseña a los chicos a dejar los paña­les pero ellos los dejan por su cuenta. Y si el niño requiere un poco más de tiempo se pue­de esperar sin proble­ma gracias a que ahora los pañales son descar­tables”.

Siempre está quien en una reunión familiar cuenta orgullosamen­te del hijo que dejó los pañales antes de cum­plir los dos añitos. Por suerte, controlar los es­fínteres no es una ca­rrera. Lo más impor­tante es escuchar lo que los chicos pueden y quieren. Si piden sa­carse los pañales aun­que todavía se hagan encima, hay que per­mitírselos y armarse de paciencia para acom­pañarlos en ese pro­ceso.

Preventivamente se puede conseguir un cobertor de colchón y llevar en la mochila no sólo un peluche sino varias mudas de ropa.

El proceso por el cual un nene –o una nena– deja sus pañales tiene usualmente tres etapas: “El niño primero se da cuenta de que hizo pis o caca. Después registra el momento en el que se está ha­ciendo. Por último, se da cuenta de que quiere hacer. Hay que con­siderar que a veces su nivel de ex­presión no le permite decirnos si quiere o si está por hacer”, afir­ma Balanzat.

¡Mamá! ¡Cacaaa!

¿Pelela o adaptador de ino­doro? ¿Es uno mejor que el otro? Como muchas veces en la vida, también depende de los gustos de cada uno.

Hay niños que sienten que la caca es algo de ellos, algo propio que se va, y se atemorizan ante el agujero del inodoro. Otros sien­ten que sentarse en el inodoro los vuelve grandes, lo viven con or­gullo y les gusta. Y hay quienes, para sorpresa de los mayores, de repente piden ponerse el pañal para hacer caca.

“Es algo que en general dura poco tiempo, pero si el chico lo pide hay que hacerlo”, recomien­da la doctora. Lo que ocurre es que ya hay control de esfínteres, pero el pañal le aporta al chico co­modidad y seguridad.

La pelela tiene la ventaja de que les permite apoyar los pies y hacer fuerza. Por eso si se usa adaptador hay que poner un ban­quito que cumpla esa función.

Balanzat advierte sobre las pe- lelas que “parecen un jardín de in­fantes, llenas de juguetes, luces y música”. Y opina que para los chi­cos es mejor que la situación sea “más normal”.

Por bastante tiempo los mayo­res tendrán que ayudarlos a higie­nizarse. Recién a partir de los 4 o 5 años podrán hacerlo solos aun­que hay que controlar que se la­ven las manos, bien y siempre. Al principio se puede seguir usando para higienizarlos los pañitos hú­medos con los que suele limpiar a los bebés.

Sin prejuicios

Los mayores pueden ayu­dar a los chicos dándo­les confianza y haciendo más ameno el aprendiza­je. Por ejemplo, jugar a hacer fuerza. O conversar sobre lo que están hacien­do. Y también hay que su­perar algunos prejuicios. Por ejemplo, “no hay que tener miedo a que meta el dedito, los chicos van a tener tendencia a tocar su propia caca. No lo auto­rizamos por una cuestión de higiene pero si lo hace alcanza con lavar bien las manos sin reprocharles nada”, dice la pediatra.

En esta etapa ayu­da que los nenes elijan su ropa interior nueva y jueguen con barro, tie­rra, plastilinas o masas. Y también con vasos y jarri­tas. Por último, la pedia­tra recomienda: “Nadie se obsesione demasiado por el tema de control de es­fínteres, cada chico tiene su tiempo.”

DZ/rg

Fuente Redacción Z
Email This Page
0 Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario