Tiempo en Capital Federal

14° Max 9° Min
Cubierto
Cubierto

Humedad: 59%
Viento: Suroeste 21km/h
  • Martes 27 de Julio
    Parcialmente nuboso  10°
  • Miércoles 28 de Julio
    Nubes dispersas  11°
  • Jueves 29 de Julio
    Despejado  12°
Estado del Tránsito y Transporte
Actualizado: 20/09/2016 09:27:39
Tránsito
Trenes
Vuelos
Cargando ...

TEMAS DE LA SEMANA

Acceso a la vivienda: un problema sin resolver

Las propiedades están cada vez más concentradas en menos manos. Según la Encuesta Permanente de Hogares crece el universo de inquilinos y de familias expulsadas del circuito formal.

Por Franco Spinetta
Email This Page
alquileres
1841909-vivienda390.jpg
Anterior Siguiente

Buenos Aires es una ciudad de contrastes. A la evidente diferencia entre los barrios del norte y del sur, que se forjó a través de años de desigualdades, se le sumó un nuevo y complicado fenómeno todavía sin perspectivas de mejoramiento. Desde la salida de la convertibilidad, en 2002, la Ciudad padece una marcada concentración de la propiedad y, como consecuencia, un fenómeno de inquilinización creciente.

Según la Encuesta Permanente de Hogares, que actualiza año tras año la dirección de Estadísticas porteña, en 2014 volvió a disminuir el porcentaje de propietarios sobre el total de viviendas. Los dueños de sus hogares pasaron del 56,8 en 2013 al 54,7 el año pasado. Doce años atrás, en 2003, ese porcentaje era del 64,4%. Traducido: esto quiere decir que menos manos tienen más llaves de muchas más casas. La cuestión se agrava cuando se tiene en cuenta que, además, hubo en el ínterin un boom inmobiliario que sumó 150 mil nuevas viviendas.

La crisis de acceso a la vivienda es la consecuencia de este escenario, en donde el mercado hace y deshace las reglas para maximizar la ganancia. Las organizaciones sociales calculan que más de medio millón de personas tienen serias dificultades para acceder a un hogar estable, y se desperdiga entre villas, asentamientos, conventillos, casas tomadas y hoteles-pensión. Tampoco debería sorprender que este inmenso universo coexista con –alrededor de- un 20% de viviendas deshabitadas. Delicias de la construcción movilizada por la especulación.

Tampoco es llamativo que los inquilinos sean cada vez más. Hoy, en la Ciudad, una de cada tres personas alquila. Es decir: alrededor de un millón de inquilinos padecen los abusos constantes de un mercado regulado a sí mismo y cartelizado.

¿Créditos?
En este marco, el gobierno de la Ciudad planteó dos tipos de políticas, ambas articuladas con el Banco Ciudad. Por un lado, desde junio de 2013 dispuso una línea de créditos, Primera Casa BA, que apunta a paliar la falta de financiamiento para la compra de viviendas. Y por el otro, el programa Alquilar Se Puede, para solventar los requisitos –cada vez más elevados- de los propietarios para arrendar su vivienda. La suerte de ambos programas fue verdaderamente dispar.

Según informaron a Diario Z desde el Banco Ciudad, se otorgaron unos 3 mil créditos de Primera Casa BA. “La colocación es de alrededor de 100 créditos por mes, pero depende mucho de la situación del mercado”, explicó un vocero. La tasa va del 13 al 19%, es para primera vivienda, y el tope máximo de ingresos familiares es de $28.296. La cuota varía según el monto del préstamo, pero arranca $1.174 cada 100 mil pesos. Es decir, si el crédito es de un millón, la cuota sería de $11.740 por mes.

En efecto, el Banco Ciudad está segundo en el ranking de créditos hipotecarios, detrás del Nación. La banca privada, por supuesto, brilla por su ausencia. Recién en el quinto lugar aparece el Banco Credicoop, con el 4,8% del total de los créditos. “El banco hace un esfuerzo muy grande –continuó el vocero- porque las líneas crediticias subsidiadas superan el 50% del total de los créditos que otorga”.

En cambio, el programa Alquilar se Puede, lanzado a fines de 2014, se encontró con una escasa repercusión: sólo ocho personas accedieron al programa. Quizá el hecho de que se trata de un endeudamiento para poder alquilar, sea el motivo de su rechazo. En concreto, se trata de un crédito debe devolverse durante los 24 meses del contrato, que incluye una posibilidad desalojo en caso de incumplimiento. También se ofrece una garantía en forma de deuda a una tasa del 19,5%.

Así las cosas, en la Ciudad persiste un panorama complicado y excluyente. Lo demuestran las cifras: cada vez es más difícil acceder a la vivienda propia.

dz / fs

Fuente Redacción Z
Email This Page

Deja tu comentario